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Mostrando las entradas de diciembre, 2025

El juego es la verdadera escuela

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¿Podemos confiar en los niños para que dirijan su propio aprendizaje? A través de evidencias antropológicas, psicológicas e históricas, el especialista en desarrollo infantil, Peter Gray , demuestra que el juego en libertad es el medio por el cual los niños aprenden a controlar su vida, a resolver problemas y a relacionarse con sus compañeros. El juego brinda la fortaleza emocional que requieren para desarrollarse. En contra de las creencias generalizadas que se resisten a liberar a nuestros hijos de los grilletes de las instituciones que matan su curiosidad –a las que denominamos escuelas–,  Libres para aprender  recomienda dejar de preguntarse cuál es el problema con nuestros niños para empezar a preguntarse qué es lo que falla en el sistema. Y muestra cómo podemos actuar, tanto como padres como miembros de la sociedad, para mejorar la vida de los niños y para contribuir a su felicidad y a su aprendizaje. Libres para aprender. Por qué el aprendizaje lúdico garantiza niños...

Una red de apoyo para crecer

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En el Zoológico de Zúrich, en 2020, una elefanta en cautiverio dio a luz a su cría y, casi de inmediato, fue atacada por su propia madre (1) . Los expertos explicaron que, en cautiverio, las condiciones de vida son extremadamente antinaturales. Estos animales, tan sociables e inteligentes, no pueden satisfacer sus necesidades de ejercicio ni escapar de una rutina diaria marcada por el aburrimiento y la frustración. Por eso muchos elefantes en zoológicos desarrollan trastornos de comportamiento. Además, en su vida natural, los bebés elefantes nunca son cuidados únicamente por la madre. El cuidado de las crías es una tarea compartida: toda la manada participa en protegerlas y guiarlas (2) . Su fuerza no reside solo en su tamaño, sino en su unión y profundo sentido de familia. Esta elefanta, mamá primeriza y sin la guía de una manada, probablemente se sintió incapaz de criar a su hijo, que a su vez percibía la frustración de su madre. Y nosotros, como hombres que educamos en el hogar , ¿c...